BACCARAT


Cuando pensamos en un juego de mesa con cartas, lo asociamos más bien a un juego o bien de estrategia (poker o blackjack) o de valentía de cada jugador (como sin duda es el poker).

Pero este no es el caso del Baccarat, que si bien se juega con cartas, es más parecido a un simple juego de azar, aunque no por ello es menos entretenido o emocionante.

La esencia del Baccarat (que también puede llamarse “Punto y Banca”) es acertar cuál será la ganadora de dos jugadas.

Así de simple.

Hay una tercera opción que consiste en apostar por un empate entre ambas.

Es la más arriesgada, aunque también la que paga la recompensa más alta. ¿Pero cuáles son esas dos jugadas mencionadas?

La mesa de Baccarat tiene una sección para el jugador y otra para la banca.

El operador repartirá las cartas para una y otra sección.

La jugada que sume el valor 9 o el que esté más cerca de ese número, es la ganadora.

Si la banca tuvo 7 y el casillero del jugador 5, y tu habías colocado tus fichas en la opción de la banca, has ganado la jugada.

Los nombres “banca” y “jugador” sugieren que el juego consiste en ganarle al operador, como sucede en el Blackjack, pero eso no es así.

El operador simplemente es quien reparte las cartas sobre la mesa y no tu oponente en el juego.

Los puntos de las cartas se obtienen sumando su valor numérico del 2 al 9, mientras que el As vale uno.

El 10 y las cartas mayores, tienen un valor de cero.

Cuando la suma de las cartas en una jugada resultan en un número de dos dígitos, por ejemplo 16, siempre se le resta 10, de modo que el valor final de la jugada es 6.

Cuando en las primeras dos cartas se obtiene un 8 o un 9, se llama una jugada “natural”, y es la ganadora si la otra jugada obtuvo un valor menor.

Tu ganas si justo apostaste en el casillero de la opción (jugador o banca) que obtuvo la “natural”. Cuando de primera no se logra una mano “natural”, se siguen repartiendo más cartas.

Las reglas para seguir pidiendo cartas o para plantarse requieren cierto esfuerzo para que las aprendas, pero no es necesario saberlas para jugar al Baccarat, pues el operador es quien las tiene claras y sabrá cuándo corresponde seguir repartiendo o cuándo ya no es posible hacerlo.

Tu única responsabilidad como jugador de Baccarat entonces es la elección de cuál será la jugada ganadora (o si habrá empate entre banca y jugador).

Y por supuesto, la cantidad que quieres apostar.

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